Si con El halcón maltés el director Huston se constituyó en uno de los fundadores del estilo noir, con esta película inauguró una larga lista de títulos en los que el espectador asiste a todas las etapas de un asalto: la progresiva conformación de la banda que va a realizarlo, la planificación, la ejecución y la fuga. El fuerte del film son las caracterizaciones: cada uno de los personajes tiene un diálogo o un detalle de conducta que lo vuelve memorable. Quien sólo conozca a Jean Hagen por su famoso papel de estrella con voz chillona de Cantando en la lluvia, podrá comprobar aquí que para hacer eso hacía falta una gran actriz. La película supuso la consagración definitiva de Sterling Hayden, a pesar de sus problemas intermitentes con la paranoia macartista, y de Marilyn Monroe, que dejó una impresión indeleble en todo el mundo pese a la brevedad de su papel.