Un modesto homenaje a quien fuera, con Mario Bava, el gran inventor del horror gótico italiano, con dos películas fundacionales en 35mm. El predominio total de la atmósfera por sobre la trama y la presencia de la actriz de culto Barbara Steele son algunas de las características relevantes de este film en particular y del terror gótico italiano en general, cuya influencia resulta evidente todavía en mucho cine de horror contemporáneo.