Estruendos y luces, bombas y disparos, son el ritmo del avance del progreso y de la catarsis en una fiesta. ANO decide abandonar la ciudad. Comienza a pie un viaje errático, en el cual el paisaje le devuelve una imágen apocalíptica del presente, y anticipatoria del futuro. Al llegar a Chacabuco, una abandonada Oficina Salitrera del siglo XIX, conoce a Ricardo, su cuidador. Él vela por las almas que allí penan, en el mundo de los muertos. Deserto Vértigo es una indagación sobre el estado psíquico en nuestro colapso actual, un film surrealista, agónico, deseante.