Cada título que se proyecta en MADO representa meses de labor silenciosa. Negociaciones con archivos de todo el mundo, consultas con familias que guardan rollos en cajas olvidadas, coordinaciones técnicas para exhibir todos los formatos posibles, investigaciones que reconstruyen contextos perdidos. Esta semana especial nos permite mostrar los frutos de esa dedicación cotidiana y, al mismo tiempo, plantear preguntas fundamentales sobre qué preservamos, cómo lo hacemos y para quién.
El éxito inesperado de nuestra primera edición —salas repletas, conversaciones apasionadas, público joven descubriendo historias que creía lejanas— confirmó algo que intuíamos: existe un hambre genuina por estas imágenes recuperadas. No solo entre especialistas y cinéfilos, sino entre quienes buscan en el cine fragmentos de memoria colectiva, testimonios de mundos desaparecidos, espejos de transformaciones sociales.
Esta segunda edición expande nuestro horizonte geográfico de manera significativa, trazando un mapa que conecta experiencias diversas de preservación audiovisual: India, Brasil, Perú, Chile, Uruguay, Estados Unidos, y un recorrido fundamental por el territorio argentino que incluye Tucumán, Santa Fe, Córdoba, La Plata y Avellaneda, además de Buenos Aires.
Pero nuevamente esta edición de MADO pone especial énfasis en la descentralización del archivo argentino. Las colaboraciones con Santa Fe, Córdoba, La Plata y Avellaneda demuestran que la memoria cinematográfica nacional no se concentra en Buenos Aires: cada ciudad, cada región, cada comunidad local ha producido, preservado y cuidado sus propios registros audiovisuales. Materiales que documentan historias provinciales, movimientos culturales regionales, transformaciones urbanas específicas, memorias comunitarias que enriquecen y complejizan la narrativa nacional.
Una de las apuestas centrales de MADO es la coexistencia sin jerarquías de materiales diversos. Aquí conviven restauraciones digitales de alta calidad técnica con proyecciones analógicas de copias únicas y frágiles. Se exhiben obras reconocidas, desconocidas o revisitadas.
Esta diversidad no es accidental: es política. Responde a la convicción de que las lógicas tradicionales de preservación han operado con criterios excluyentes, privilegiando ciertos formatos, géneros y procedencias por sobre otros.
MADO propone que la «imperfección» técnica de muchos materiales latinoamericanos no es una falla a superar sino un testimonio de las condiciones reales en que se produjo, circuló y sobrevivió ese cine. Exhibir una copia rayada, con empalmes visibles y variaciones de luz, no es resignarse a la precariedad: es hacer visible la historia material del archivo, las marcas del tiempo y el cuidado, los recorridos que esas imágenes atravesaron para llegar hasta nosotros.
Asumimos conscientemente una perspectiva situada en el Sur Global. Esto significa reconocer que las desigualdades en el acceso a tecnologías de preservación no son accidentes geográficos sino resultados de estructuras históricas que es necesario nombrar y transformar. Significa también valorar los saberes locales sobre conservación audiovisual y los conocimientos no institucionales que sostienen la supervivencia de materiales en contextos adversos. Esta perspectiva nos lleva a priorizar el acceso sobre la perfección técnica. Preferimos exhibir un material digitalizado artesanalmente que mantenerlo inaccesible hasta conseguir una restauración profesional que quizás nunca llegue. Preferimos la diversidad de condiciones técnicas —que refleja la diversidad de historias de preservación— a una homogeneidad estética que invisibilice las desigualdades estructurales.
MADO se consolida como nodo de una red creciente de instituciones, archivos, colectivos y personas comprometidas con la preservación audiovisual en Latinoamérica y más allá. Cada edición fortalece vínculos, genera intercambios, abre posibilidades de colaboración futura. Los archivistas que se encuentran aquí comparten no solo películas sino metodologías, desafíos, soluciones creativas a problemas comunes. Esta red es también afectiva. Muchos de los materiales que exhibimos llegan a través de relaciones personales, de confianzas construidas en años de trabajo compartido, de amistades que trascienden lo institucional. El archivo, entendemos, no es solo un espacio técnico de almacenamiento: es un tejido de vínculos humanos que cuidan colectivamente la memoria.
Aquí encontrarán información sobre títulos, contextos históricos, procesos de restauración, pero sobre todo una mirada específica: aquella que reconoce en cada película recuperada no solo un objeto estético sino un documento histórico, un testimonio social, un fragmento de memoria colectiva que merece ser conocido, discutido, reinterpretado. Les invitamos a recorrer esta segunda edición de MADO con curiosidad y apertura. A dejarse sorprender por imágenes que creían perdidas, por historias que no conocían, por estéticas que desafían sus expectativas. A preguntarse qué otras memorias esperan ser recuperadas, qué otras voces merecen ser escuchadas, qué otras formas de hacer y preservar cine existen más allá de los cánones establecidos. Cada proyección es una conversación con el pasado que ilumina el presente. Cada película recuperada es una victoria contra el olvido, pero también un recordatorio de todo lo que aún está por rescatar. MADO es una celebración, sí, pero también un compromiso renovado: seguir buscando, seguir preservando, seguir haciendo visible. Bienvenidos a esta semana de descubrimientos. Bienvenidos al cine que resiste, que persiste, que insiste en no ser olvidado.
Texto de Paula Félix-Didier.
Programación
MIÉRCOLES 14
21:00 Los de la mesa 10, de Simón Feldman
23:00 Programa: Gay Girls Riding Group, de Ray Harrison
JUEVES 15
18:00 Programa: Cine universitario de Santa Fe, de AAVV
20:00 Camisea, de Enrique Bellande
21:30 Margarita, Armando y su padre, de Francisco Mugica
VIERNES 16
18:00 Programa: Óxido de hierro, de AAVV
19:30 Manthan, de Shyam Benegal
22:00 Aquileo Venganza, de Ciro Durán
24:00 Onda nova, de Í. Martins y J. A. García
SÁBADO 17
18:00 Sholay, de Ramesh Sippy
22:00 Os homens que eu tive, de Tereza Trautman
24:00 The Meatrack, de Richard Stockton
DOMINGO 18
16:30 Crónica de una victoria, de Sergio Riesenberg (entrada libre y gratuita)
18:00 Punks, de A. Gieco y S. Yakhni + Familia Camussi, por C. Müller
20:00 El amor nos hace ciegos, de Lothar Mendes + MV
21:30 El hombre sin brazos, de Tod Browning + corto + MV
23:30 ¡Película sorpresa!
LUNES 19
18:00 El espejo sobre la luna, de Leandro Katz
20:00 Argie, de Jorge Blanco
22:00 Programa: Cuerpos a la deriva, de AAVV
Organizado junto al Museo del Cine Pablo Ducrós Hicken.