Se basa en una obra teatral de Sartre, filmada simultáneamente en castellano e inglés aprovechando la presencia en Argentina de un grupo de intérpretes del Actor’s Studio encabezados por la actriz Viveca Lindfors. El productor Héctor Olivera recuerda, con una sonrisa, que él y su socio Fernando Ayala realmente creyeron que sumando los prestigios combinados Sartre y el Actor’s Studio lograrían una repercusión local e internacional sin importar el nulo potencial comercial de un tema que empezaba por encerrar a tres únicos personajes en una pieza y les hacía descubrir conversando que cada uno es el infierno de los otros. La versión en castellano, dirigida por Pedro Escudero con María Aurelia Bisutti, Inda Ledesma y Duilio Marzio, única disponible en la actualidad, revela un abordaje pragmático pero sofisticado, que hace todo lo cinematográficamente posible dentro de las limitaciones impuestas por el propio texto y considerando además que Sartre no proporciona ninguna indicación de interpretación o puesta en escena. Como El secuestrador o Alias Gardelito y algún otro, Huis clos es un film inimaginable en otro momento del cine argentino porque la censura institucional aún no funcionaba y eso permitió, con rigurosa fidelidad al texto, que Inda Ledesma compusiera a la primera lesbiana del cine argentino que no está presa (como en Deshonra de Tinayre) ni se define como personaje sólo por su conducta sexual.