A contrapelo de la voluntad de Saer, el director Minniti trasladó la acción de Santa Fe a Buenos Aires y utilizó expresivamente el paisaje urbano en la deriva de sus personajes, un poco a la manera de David José Kohon en Prisioneros de una noche (1960). Las semejanzas terminan allí porque estos personajes son muy distintos en sus deseos y motivaciones y porque Minniti rompe la cáscara realista con procedimientos subjetivos intensos y a veces sorprendentes que irrumpen cada vez que la intimidad importa, aunque sea como otra forma de alienación.
Está documentado que, pese a su disgusto con las libertades que se tomó el realizador, Saer participó activamente en la adaptación y su aporte es evidente, por ejemplo, en la manera de definir una dimensión irreal para los diálogos de los personajes, parte esencial del estrecho mundo que los une. Como varios otros films independientes de la misma época, El encuentro no llegó a estrenarse (aunque se pasó por televisión) y luego desapareció para pasar a ser apenas una anécdota en la relación de Saer con el cine. Lo mismo sucedió con casi toda la obra de Minniti (varios cortos, un episodio para un film colectivo, cinco largometrajes) y con el propio Minniti, el auténtico eslabón perdido de la Generación del 60, cuyos datos biográficos elementales no se encuentran hoy en los principales libros de referencia. En 2015 encontré el negativo original en la colección del empresario Alberto González, vuelta accesible por su familia, y de allí sale la copia nueva 35mm. que se verá en esta ocasión.
Data Sheet
El encuentro (Argentina-1964) de Dino Minniti, c/ Héctor Pellegrini, María Cristina Laurenz, Orlando Bohr, Alberto Barcel, Luis Orbegozo, Nelly Algañaraz. 75’.