En el Japón de posguerra, la familia Maeda vive en un apartamento sombrío y finge ser pobre cuando Katori, presidente de la empresa donde trabaja su hijo Minoru, los visita para acusarlo de haber malversado un millón de yenes. Tras esta visita, salen a la luz algunos de los lujos que han disfrutado. Con el avanzar de la trama descubrimos que la mitad del dinero está con Mitani, una contadora silenciosa que seduce a los hombres para su propio beneficio. Ella evita problemas legales y se retira cómodamente, dejando a los hombres afrontar las consecuencias.