A través de las presentaciones de los proyectos desarrollados, la jornada invita a recorrer distintas aproximaciones a la colección Malba—Costantini, desde el análisis de los cruces entre arte y cultura visual en la modernidad hasta la exploración de vínculos entre prácticas artísticas y saberes científicos. De este modo, el programa reafirma el compromiso institucional con la producción de conocimiento, promoviendo instancias de circulación pública que amplían las formas de interpretación y acceso al patrimonio artístico.
Actividad gratuita con inscripción previa.

Proyectos
Deja que entre el sol (y la tinta). Recursos gráficos de la cultura de masas en obras de los años sesenta en la colección del Malba
Por Silvia Dolinko
A través de la puesta en conexión de un conjunto de piezas pertenecientes a la Colección Malba—Costantini, en esta presentación se compartirán resultados de la investigación que tuvo como objetivo abordar el rol de la gráfica y su relación con la cultura de masas en la configuración de nuevas estrategias visuales en los años sesenta. En ese período, nuevos recursos de una gráfica de masas fueron puestos en juego en la activación de registros que operaron en la construcción de un nuevo vínculo entre artes y cultura visual; en este sentido, el factor gráfico fue un efectivo recurso de ampliación de la producción moderna, reformulando la hasta entonces predominante línea de valoración y jerarquización centrada en lo pictórico. Así, las estrategias visuales de la publicidad, la gráfica comercial, los medios impresos masivos y el diseño, resultaron factores clave para una reconfiguración del arte moderno, al imbricar materiales y referencias visuales modernistas junto con otros indicadores de una cultura popular. El efecto de alto contraste de blanco y negro, conocido como efecto de solarización, tomado de los recursos gráficos contemporáneos por muchos artistas activos en el período, resulta en este sentido un caso paradigmático.
Las Flores del Mal(ba)
Por Pablo Moroni
Las Flores del Mal(ba) es una invitación a (re)descubrir y (re)valorar el vínculo profundo y esencial que nos une al sostén mismo de nuestra existencia: las plantas. Surge de una necesidad imperiosa: contribuir a remediar la llamada “disparidad de conciencia sobre las plantas”. Este fenómeno cultural ha confinado lo vegetal a un lugar marginal en nuestra vida cotidiana, invisibilizando su presencia y subestimando su rol fundamental en el entramado de la vida. Bajo este paradigma es que se propuso una forma alternativa de contemplar la Colección Malba—Costantini: como un herbario simbólico. No uno de plantas prensadas como los que consultamos los botánicos, sino un herbario de obras que incorporan al menos un elemento vegetal: una planta, una de sus partes o incluso una alusión en el título. El llamado “acervo botánico” reúne más de doscientas obras que presentan especies que nos acompañan desde hace siglos: guardianas de paisajes, artífices de floras y proveedoras incansables de recursos: medicinas, materiales, sombra, fibras, cultura y alimento. De frente a este “acervo botánico”, el cruce entre especies, obras y contextos permitió esbozar tres refugios visuales y narrativos; en ellos se exploran ciertas (des)conexiones entre la humanidad y las plantas, aunque siguiendo la lógica de lo vegetal: su ritmo, su pulso y su manera de habitar el tiempo sin violentarlo.
Este proyecto fue realizado gracias al apoyo de Malba Amigos.