Sobre el final del apogeo del cine negro, Lang realizó este tenso policial, que combina las alternativas de un caso de corrupción institucional con una historia tremenda de venganza personal. En consonancia con otros films del período, Los sobornados describe los vínculos entre los jerarcas del crimen, el poder político y la estructura policial, sin recurrir a los eufemismos que el cine norteamericano solía usar en décadas previas. Como el hampón inteligente y sádico, que es capaz de arrojar una taza de café hirviendo sobre el rostro de su novia, el gran Lee Marvin interpretó uno de los primeros personajes inolvidables de su carrera.