Fue nada menos que un coloso. Junto con Clint Eastwood –con quien trabajó–, la de Hackman fue una de las pocas personalidades que unieron la prodigiosa década del 60 del cine norteamericano con la generación del 2000. Hizo de todo y todo lo hizo bien. Y en sus últimos veinte años de trabajo fue casi único en su carácter simultáneo de gran estrella y tremendo actor. Como muy pocos, también, se hizo muy de abajo en el teatro, en la TV, en papeles de cine misérrimos, hasta que lo empezaron a notar y otro grande, Warren Beatty, le dio la oportunidad de su vida en Bonnie & Clyde. Después Hackman se las arregló solo, a fuerza de talento y olfato para elegir proyectos. Dicen que también fue escritor y pintor. Seguro que eso también lo hizo bien.
Durante la primera semana de abril, Malba Cine le rinde un necesario homenaje con la proyección de un puñado de sus películas, que incluye importantes hitos de su carrera y también algunos films secretos, que se elevan con su trabajo.
JUEVES 3
21:00 Dos veces en la vida, de Bud Yorkin
23:00 Cisco Pike, de B. W. L. Norton
VIERNES 4
18:00 Desencuentros, de Jerry Schatzberg
20:00 La otra mujer, de Woody Allen
SÁBADO 5
18:00 Bat 21, de Peter Markle
22:00 Contacto en Francia, de William Friedkin
DOMINGO 6
20:00 Bajo sospecha, de Stephen Hopkins
22:00 Superman II, de Richard Lester