«Una de las primeras subversiones de Seijun Suzuki ocurrió en el rodaje de Ocho horas de terror (1957), film de acción –centrado en un autobús secuestrado por criminales– en la que el cineasta transformó el melodrama del guion original en comedia, lo que impulsó a los productores a quitar ciertas escenas humorísticas. El éxito de la oferta –logro iluminado siempre en relación a su bajo presupuesto– le permitió dirigir La bella del submundo (1958), película en blanco y negro construida sobre un clásico motivo noir: el gánster que sale de la cárcel para reiniciar su vida. Afuera, las deudas no saldadas y las mujeres –sí, con mirada grave podemos calificar como misógina la amplia galería de prostitutas y traicioneras femmes fatales que ofrece Suzuki– complican sus planes. Es la primera muestra de un nihilismo que se extiende a través de toda su filmografía». (Andrés Nazarala, Marcado para filmar: El cine rebelde de Seijun Suzuki).
Ficha técnica
La bella del submundo (Ankokugai no bijo; Japón, 1958)
Dirección: Seijun Suzuki.
Con Michitaro Mizushima, Shinsuke Ashida, Kaku Takashina.
87’; 35mm
Imagen: © 1968 Nikkatsu.