Huston dijo muchas veces que la novela de Hammett era lo suficientemente cinematográfica como para no necesitar una adaptación. «Le di la novela a mi secretaria y le pedí que la copiara con el formato de un guión. Warner aprobó el proyecto con ese texto». Su versión de los hechos tiene toda la impresión de ser falsa pero el historiador Rudy Behlmer, que revisó documentos internos del estudio, dice que es cierta. Debe agregarse, sin embargo, que Huston debió realizar algunas modificaciones en beneficio de la síntesis expositiva y de las exigencias de la censura. El resultado, que fue la ópera prima de Huston, quedó en la historia como el primer film noir importante de la historia del cine.