Este film tiene un récord: las autoridades del Bazofi buscamos durante tres décadas una copia en fílmico, en voluptuoso CinemaScope, que sabíamos existía en Uruguay. Finalmente, este año, lo encontramos y adquirimos gracias a Martín Dayan, nuestro cómplice en el Cercano Oriente. Sobre el film en sí mismo, basta esta recomendación de Jean-Luc Godard: “(…) Junto con La casa del sol naciente, es el mejor film de su autor. Cada escena, cada plano de este western salvaje y brutal filmado en blanco y negro y en Cinemascope en menos de diez días muestra una gran riqueza de invención y abunda en ideas de dirección de una osadía que recuerda a las locuras de un Abel Gance o un Stroheim, cuando no lisa y llanamente a Murnau”.