«La obra de Aimé Pastorino suele imitar a la perfección artefactos lúdicos y librescos pegados a cierta época desarrollista y supuestamente secular… artefactos didácticos Potemkin que no se pueden abrir o utilizar porque son en realidad bloques sólidos de material. Estos objetos devienen a lo sumo información fetichizada para mirar de lejos y rozar con los dedos, ni siquiera tocar».
«La factura de Pastorino nunca tiene alusiones a mundos propiamente lujosos, aunque ella en sí use materiales que no le salen nada baratos. Relaciono esto con que la ciencia argentina nunca tiene grandes presupuestos ni tiempo para barniz».
*Este es el tercer posteo de una serie en la que iremos presentando a los nueve artistas que forman parte de la muestra Contemporáneo 31. Lo contrario de la magia. Los textos son de Lux Lindner, curador de la muestra.
Foto: Aimé Pastorino, Sin título (2014)