20.05.2019

George Friedman: el triunfo de la ficción

Por Facundo de Zuviría

Hay fotografías que cautivan nuestra atención, como las de George Friedman que se presentan en la muestra Mundo propio. Fotografía moderna argentina 1927-1962. Son siete imágenes de fotonovelas que aluden al pasado, a un tiempo donde el ideal de un amor romántico despertaba suspiros y hacía vender cientos de miles de ejemplares a revistas que lo idealizaban hasta llegar al grado cero de la cursilería.

... Seguir leyendo


10.05.2019

Anatole Saderman: naturaleza y abstracción

Parte de la muestra Mundo propio

En 1935, Anatole Saderman efectuó por encargo de la botánica Ilse Von Rentzell una serie de tomas de plantas, flores y frutos que fueron publicadas en el libro Maravillas de nuestras plantas indígenas y que luego también formaron parte de una exposición en la sala Amigos del Arte. Se trata del primer y único trabajo de este tipo que Saderman desarrolló en su carrera, dedicada mayormente al retrato –son célebres sus fotografías de artistas, poetas, músicos e intelectuales, como Joaquín Torres García, Jorge de la Vega, Carlos Alonso y Jorge Luis Borges, entre muchos otros– y, en menor medida, al paisaje urbano. ... Seguir leyendo


07.05.2019

Sameer Makarius y la Nueva Figuración

Parte de la exposición Mundo propio

Pintor y fotógrafo, Sameer Makarius (El Cairo, 1924 – Buenos Aires, 2009) vivió en Alemania y Hungría durante la Segunda Guerra Mundial. Fue cofundador del grupo húngaro de arte concreto y, en 1946, participó de la primera exposición conjunta de arte abstracto húngaro. Se dedicó a la fotografía desde los inicios de la década del 50. En 1953 se radicó definitivamente en la Argentina, donde fue miembro fundador de los grupos Artistas No Figurativos Argentinos (ANFA) y Forum (1956). ... Seguir leyendo


Al promediar el siglo diecinueve, se habló por primera vez de fotografía pictórica (Pictorial Photography); la conjunción de esas dos palabras incompatibles tiene que haber sido para la gente un escandaloso oxímoron, análogo a la música callada de San Juan de la Cruz o a los nightmares of delight de Chesterton. ¿Cómo admitir una rivalidad o una alianza de la eterna pintura y de la advenediza fotografía, cómo suponer que una armazón furtiva y endeble, servil como un espejo y mimética como un mono, incapaz de omitir o de preferir, pudiera amenazar la supremacía del ojo humano, de la diestra humana y del ya legendario pincel de Apeles, tanto más admirable cuanto más perdida su obra? El debate, enunciado así, admitía una sola contestación que era costumbre formular con palabras irónicas o coléricas. ... Seguir leyendo


15.04.2019

Los Sueños de Grete Stern

Por Luis Príamo
Grete Stern. Sin título. Los sueños de cansancio, 1950.

Grete Stern comenzó a publicar la serie de fotomontajes de los “Sueños”, compuestos para la revista Idilio, de Editorial Abril, en el primer número de la publicación, editado el 26 de octubre de 1948. Por entonces el fotomontaje como género no contaba con ningún antecedente significativo en nuestro país. ... Seguir leyendo


09.04.2019

Dos fotografías de Coppola en el Evaristo Carriego de Jorge Luis Borges

Parte de la exposición Mundo propio

Dos fotografías de Horacio Coppola fueron incluidas en el libro de 1930 que Jorge Luis Borges escribió sobre el poeta entrerriano Evaristo Carriego, y que lleva por título simplemente su nombre. Las imágenes muestran dos casas del barrio de Palermo, retratadas en su criolla austeridad. Son fotografías que no tienen la voluntad funcionalista de ilustrar el texto sino que con peso propio muestran el universo barrial por el que se interesaba Borges en aquellos años. Ambas fueron tomadas en 1929, y sus títulos, mesurados y descriptivos, son Paraguay al 2600. Palermo y Jean Jaurès esquina Paraguay. ... Seguir leyendo


Hacia fines de la década de 1920, Horacio Coppola comenzó a tomar fotografías de clara impronta expresiva y vanguardista. En esos años, Coppola abandona el campo de la representación, busca en las formas de la ciudad los signos que conformarían su propio lenguaje y recorta la realidad visible con encuadres novedoso.

Sus primeras tomas de Buenos Aires ilustraron el Evaristo Carriego, de Jorge Luis Borges, y luego se publicaron en la revista Sur; antes de su segundo viaje a Europa, donde frecuentó el taller de fotografía de la Bauhaus, filmó cortometrajes y retrató ciudades y paisajes. ... Seguir leyendo


Antonio Berni. Chelsea Hotel, 1977.

Pablo Suárez siempre sostuvo que Antonio Berni, a quien conocía desde su juventud, fue una de sus grandes influencias. Sin dudas hay muchísimos rasgos de las Ramonas de Berni en las Muñecas bravas de Suárez, pero sobre todo hay un interés general compartido por ambos en desarrollar un realismo crudo –de fuertes implicancias políticas–, a partir de la reinterpretación de ciertos temas populares y de la utilización de materiales considerados “bajos” o de desecho. ... Seguir leyendo


12.12.2018

Nueva actitud

Por Pablo Suárez
Pablo Suárez. Sin título o Muñeca brava, 1964.

Creo en la muerte de los valores y la necesidad de crear nuevos valores. Pero completamente nuevos, sin encerrarnos en viejos conceptos. Yo busco en lo que hago una aproximación a lo real en forma directa. No como en [el] caso del pop que tiene carácter metafórico. Se habla del realismo del “pop” pero en verdad presenta una imagen de otra imagen. Tal vez era necesaria esa actitud del “pop”, esa necesidad de historiar y de tomar una forma metafórica. Yo lo asocio siempre con el arte de la Revolución Francesa que necesitaba del paralelismo griego para despojar así, con una idea pura, el gesto. Creo que necesitamos en este momento historia, pero para dar vuelta la página y abrir nuevos caminos. Creo que esos nuevos caminos tienen que tender a mover nuevos resortes también en el espectador. No ya resortes de la “contemplación” de un cuadro. Creo que se puede mover el resorte sensual, el de la sorpresa, el del miedo. Creo que el espectador tiene que encontrarse frente a las cosas como si se encontrara frente a la jaula del tigre con la puerta abierta y sufrir en carne propia una cantidad de experiencias que exceden lo intelectual y que darían una imagen muchísimo más real y muchísimo más profunda. Se trata, pues, de crear una realidad entre el espectador y el artista creador. El creador crea toda la vida, desde que pega una trompada hasta que hace un cuadro. ... Seguir leyendo


24.10.2018

Resistencia

Por Ah Yi

Hice trampa. Después de ver la foto fui a investigar un poco sobre Cindy Sherman. Por desgracia, por una falta en mi formación, entiendo muy poco de fotografía y no conocía la gran obra de Cindy Sherman. Un amigo norteamericano de origen chino, el fotógrafo Michael Chi, me habló de ella en términos reverentes: “Cindy Sherman es una leyenda entre los fotógrafos, incluso podría decirse que es una divisoria de agua. Antes de ella la fotografía era documental. Fue ella la que la convirtió en instalación o representación, travistiéndose y fotografiándose a sí misma. Su obra es un hito ineludible en la historia del arte”. Mi interpretación de la obra de Sherman (Sin título: N° 152) no puede despegarse de lo que sugiere la presentación de mi amigo. No sé si mi interpretación es correcta. La persona que muestra esta fotografía, una mujer, es diferente de otras mujeres. Y esa diferencia resulta chocante, enorme, nítida. En esta foto, la mujer ha perdido su pelo y su sonrisa; ha perdido sus ropas a la moda, su maquillaje, su encanto. Tiene una expresión insípida, y a la vez perturbadora. Aunque no se diría que hay maldad, no es un rostro que intente granjearse nuestra simpatía. Agarrotada e inerte. Una mueca en la boca. Como si estuviera casi desbordada por la tristeza y a la vez mantuviera una distancia orgullosa. Es una foto diferente a las fotos de mujeres que vemos en la televisión, en Internet, en las revistas, en el subte. Las mujeres son el vehículo de la publicidad y se espera que sean bellas: esto es por todos sabido. Pero acá, Cindy Sherman desafía este lugar común. ... Seguir leyendo


Richard Prince. Untitled, 2007.

En 2007 Richard Prince creó una serie de obras basada en las pinturas de Willem de Kooning, uno de los artistas más destacados del expresionismo abstracto estadounidense de la década de 1950. En ella, Prince seleccionó fragmentos de reproducciones de cuadros de De Kooning, que amplió y transfirió a la tela, junto con motivos fotográficos eróticos. Luego pintó allí sus propias figuras, en un estilo similar al de De Kooning. Pero mientras que éste se caracteriza en general por pintar mujeres, Prince pinta hombres. Como siempre, Prince se apropia libremente de los elementos existentes. ... Seguir leyendo


Richard Prince. Second Place, 2003.

Richard Prince es un apasionado por los autos, los colecciona y utiliza en sus obras. En 1988, comenzó a trabajar en la serie Hoods, en la que utiliza capós de automóviles estadounidenses como soporte. El artista encargaba este material por correo electrónico, a través de revistas que ofrecían reproducciones en fibra de vidrio de los capós de automóviles clásicos. Su tratamiento pictórico de esas carrocerías puede interpretarse como un tributo a la subcultura norteamericana surgida en torno de los llamados muscle cars, los autos que habían sido modificados para correr carreras y picadas. ... Seguir leyendo