08.10.2019

A los botes

Por Daniel Gigena

“A los botes” es una expresión que se utilizaba, y todavía se utiliza, para expresar cierta urgencia a la hora de salvarse. Aunque es más pudorosa y menos individualista que “sálvese quien pueda”, parece descendiente directa del léxico del darwinismo social que gobierna en varias culturas, la de la Argentina incluida. Hasta determinado momento, en mi imaginación los botes eran para uso exclusivo de las elites, como en cierto sentido eran, en una escala mayor, los museos y las galerías de arte. Para subirse a un bote, incluso en el caso extremo que se perfila durante la emergencia, había que descender de una embarcación más grande, donde se había disfrutado de los placeres de mantenerse a flote, es decir, a salvo. ... Seguir leyendo


18.09.2019

Back to the garden

Por Carol Bensimon

El miércoles 4 de septiembre, Malba Literatura organizó el encuentro de lectura Naturaleza urgente, del que participaron lesescritores Martín Caamaño, Claudia Aboaf, Mercedes Cebrián (España), Javier Montes (España)  y las artistas visuales Mónica Millán y Florencia Bohtlingk. La presentación y moderación estuvo a cargo de Cecilia Szperling.

Las lecturas fueron organizadas a un mes de la difusión de los incendios que destruyen la Amazonia y su biodiversidad. Respondiendo a la inquietud de lo que puede significar esta pérdida irreparable, invitamos a autores y artistas a leer y evocar obras que hicieran presente la naturaleza y las diferentes representaciones de la vida en nuestro planeta. Sin intentar producir una conclusión con respecto a este tema, la intención fue iluminarlo con imágenes y palabras que no fueron los de la prensa. Se leyeron textos y testimonios de los artistas invitados así como de autores que no estaban presentes como Eduardo Viveiros Castro, João Paulo Cuenca, traducciones de Elizabeth Bishop, y textos anónimos recogidos.  

El siguiente texto fue enviado por la escritora Carol Bensimon (Porto Alegre, 1982) y traducido por Martín Caamaño. No fue leído durante la fecha, de modo que optamos por compartirlo por este medio. ... Seguir leyendo


13.09.2019

Marx antes del marxismo

Por Mariana Dimópulos

En el contexto de las revoluciones burguesas de 1830 a 1848, fueron los llamados “jóvenes hegelianos” quienes dieron impulso visible a la iniciativa de la crítica, enfocada por entonces sobre la obra de Hegel. Marx perteneció a ese entorno, trabajó con Bruno Bauer, colaboró con Arnold Ruge y con Moses Hess. Pero en la urgencia se vive como en un juego de cajas chinas, de las que hay que salir constantemente. Esta idea de salida, que en el Marx posterior terminará por formularse como una salida de la filosofía, domina sus primeros trabajos teóricos. Hay que salir de la filosofía de Hegel; eso se habían propuesto precisamente los jóvenes hegelianos. Era necesario profundizar el camino de secularización que había emprendido decididamente el Iluminismo. ... Seguir leyendo


05.09.2019

Notas sobre la novela antigua

Por Mariano Dupont

La novela es el primer género escrito, fruto de una época libresca, en la que hasta la religión se iba a fijar en libros dogmáticos. Género tardío, posterior a la épica y a la tragedia [el período creador de la tragedia se limita a la escena de la democracia ateniense del siglo V aC, con unas condiciones histórico-políticas que la hacen irrepetible], que aparece en el siglo II aC y persiste hasta el III dC (cinco siglos). ... Seguir leyendo


09.08.2019

Whitman está vivo

Por Jorge Monteleone

Cuando Ezra Pound escribía sus poemas para la revista Poetry. A magazine of verse, la gran publicación de poesía moderna en lengua inglesa dirigida por Harriet Monroe, presentó una serie de doce poemas llamada “Contemporania” en el número de abril de 1913 (v. II, n° 1). Irrumpía en ellos la estética imaginista, liderada por Pound entre 1912 y 1917. El último poema de la serie, llamado “En una estación de metro”, se haría famoso, casi un emblema definitivo de aquella poética: ... Seguir leyendo


06.08.2019

Borges y la genealogía de la ficción

Por Luis Chitarroni

El propósito de esta especie de relectura de la literatura latinoamericana a partir de la lectura que muchos escritores hicieron de Borges se me ocurrió debido a cierto olvido. Cierto olvido paulatino que ha habido de eso que fue, señaló y significó Borges; y eso ocurrió, curiosamente, en un momento histórico significativo al que se le suele a veces atribuir demasiadas cosas, que es la década del sesenta. Esta sería, digamos, la irrupción tardía de Borges porque en realidad Borges fue un escritor muy precoz y un escritor valorado precozmente por sus innovaciones, algo que suele ignorarse. Es decir, habría sucesivas capas, habría un Borges-Rimbaud, un Borges joven, vanguardista, que apoya la literatura de vanguardia, un Borges ultraísta, el Borges de los primeros años. Y que apoya, entre otras cosas, y celebra, la Revolución rusa el año en que ocurre, en 1917, cuando él tiene apenas 18 años. ... Seguir leyendo


La web es también un baile de máscaras (la imagen no es mía y tampoco reciente: lo sugirió Tomás Maldonado hace muchos años, refiriéndose a los chats). Y esas máscaras parecen no ser más que un tsunami de desbocadas malas escrituras que funcionan como un afrodisíaco diabólico: por eso creo que los tan sobreextendidos trolls no son más que una unidad de medida, y si se exagera apenas un poco, un paradigma de los modos de escribir de esta época. 

Hace más de treinta años Godard afirmaba que el diagnóstico de una “civilización de la imagen” era falso o al menos relativo y tramposo: “se escribe más que nunca”, decía. Para despejar cualquier duda, no hay más que observar a los pasajeros de un subte o un colectivo, incluso a los peatones, con la mirada cautiva en sus pequeñas pantallas de mano, absorbidos por esos collages instantáneos conocidos como whatsapps. ... Seguir leyendo


En los años veinte irrumpió la renovación estética en Argentina. Y lo hizo a través de dos grupos estético-literarios, antagónicos y complementarios a la vez, que constituyeron su gesto inaugural: Florida y Boedo. Los jóvenes de Florida, descendientes en su mayoría de las clases que tradicionalmente administraron la cultura argentina, incorporaron procedimientos vanguardistas en la renovación formal de la literatura argentina; sus principales representantes fueron Jorge Luis Borges, Xul Solar, Oliverio Girondo, Eduardo González Lanuza, Francisco Luis Bernárdez, Leopoldo Marechal, Norah Lange, Francisco López Merino, Cayetano Córdova Iturburu, Roberto Ledesma, Santiago Ganduglia, Luis Cané. Los de Boedo, en cambio, eran de izquierda, creían en la función social del arte y provenían de familias de origen inmigratorio pertenecientes a los sectores populares; sus nombres más importantes fueron Elías Castelnuovo, Leónidas Barletta, Roberto Mariani, Álvaro Yunque, Lorenzo Stanchina, César Tiempo (seudónimo de Israel Zeitlin). La disputa estético-ideológica que sostuvieron en los años veinte condensa muchos de los debates que atraviesan el siglo veinte: la función de la literatura y sus vínculos con la política, la sociedad y la cultura; la experimentación formal y los usos del realismo en la representación de la sociedad; la búsqueda de un arte puro y las mil formas de un arte revolucionario.

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13.03.2019

Sobre Roberto Arlt

Por Oliverio Coelho

Años atrás, escribí un ensayo sobre El jorobadito. Fue un modo de purgar la impresión que me dejó el descubrimiento de la obra de Roberto Arlt a mis veinte años. Enseguida leí el resto de los cuentos, buena parte de las Aguafuertes y El juguete rabioso. Más tarde, Los siete locos, cuya genialidad no dejó lugar para la lectura de El amor brujo y Los lanzallamas, dos novelas que fui aplazando, como si me reservara un tesoro para la madurez. Desde entonces, Arlt se transformó en una referencia literaria inevitable que vi reencarnada en cada lectura de Juan Carlos Onetti. ... Seguir leyendo


25.01.2019

Sobre Un hombre enamorado, de Karl Ove Knausgård

Por Juan José Becerra

No nos dejemos impresionar de antemano por la figura de Karl Ove Knausgård, que se ha ganado rápidamente el consenso de las capitales de la cultura por las 3500 páginas de Mi lucha –la misma cantidad que En busca del tiempo perdido, y menos de la mitad de las que tiene la obra de César Aira– y hoy The New Yorker premia su descomunal éxito alquilándole un auto para que nos cuente qué cosas noruegas ve un noruego en las banquinas de los Estados Unidos de América. ... Seguir leyendo


22.01.2019

Sagas contemporáneas

Por Márgara Averbach
Cuentos de Terramar, película del Studio Ghibli basada en las novelas de Ursula K. Le Guin.

Hay algo adictivo en las sagas, como lo hay en las series de televisión o de cine, y tiene que ver con volver una y otra y otra vez a un mundo que por alguna razón nos fascinó, sentir que uno lo va entendiendo de a poco, que lo escucha hablar. A mí me pasó con ciertas series, esas series que nos emocionan cuando vuelven en la siguiente temporada, después de un año, casi como un reencuentro con un amigo querido y ausente. Los mundos inventados que se construyen tanto con imágenes como con palabras necesitan tiempo para volverse sólidos, para entenderse a ellos mismos. A veces, una sola película, un solo libro no son suficientes. Supongo que fue por eso que una mañana, en una escuela, los chicos me pidieron una segunda parte para un libro que les había gustado mucho. ... Seguir leyendo


13.12.2018

Vigencia de Shakespeare

Por Carlos Gamerro

¿Cuál será la razón de la incomparable vigencia de Shakespeare, de la vitalidad que sus obras siguen manifestando, en casi todas las naciones del mundo, cuatrocientos años después de haber sido escritas? Homero, los trágicos griegos, Cervantes, Dante tal vez, le pisan los talones; Virgilio, Goethe, Molière, Jane Austen, Melville, Tolstoy y muchos otros lo siguen con la lengua afuera. Las respuestas que uno dé, o escuche, podrán ser muy disímiles; pero indefectiblemente aparecerán palabras como ‘universalidad’, ‘atemporalidad’ o ‘genio’ (que, como su palabra hermana, ‘loco’, suele ser un inestimable comodín para catalogar todo aquello que no podemos explicar). En lo que sigue, apenas me aventuraré a señalar algunas características de la obra shakesperiana que apuntalan su proteica ubicuidad, intentando en lo posible prescindir de estos ya algo bastardeados términos. ... Seguir leyendo